
Pocos autores en la literatura universal he leído que tengan el genio para las letras que tenía el misterioso y controversial Yukio Mishima.
Recuerdo que mi primer contacto con su nombre fue en los estantes de la biblioteca de Fundación Japón, allí había varios de sus libros. En ese primer contacto, su nombre se mezcló de la manera mas normal para mi entre los de otros autores como Oe o Murakami. Tuve que leer en Internet un día, y por pura casualidad mientras buscaba información sobre Yasunari Kawabata, que Yukio Mishima, cercano amigo de éste otro, poseía un talento y un genio que el mismo Kawabata había reconocido como supremo.
"El Mar de la fertilidad", es su obra mas elaborada y compleja. Se trata de una tetralogia (serie de 4 libros) compuesta por los siguientes titulos:
Nieve de Primavera, Caballos desbocados, El templo del alba y,
La corrupción de un ángel. En
"El Mar de la fertilidad", Mishima expone su ideología basada en un profundo amor a su patria y a sus tradiciones, expone con crueldad el detrimento de las mismas desde el Japón de Post-guerra y manifiesta su obsesión por la belleza de la juventud y lo natural.
Lo realmente excepcional en las obras de Mishima es el detalle y la descripción del contexto

tan profundo y estético. Demuestra, al hacerlo, ser poseedor de una gama de conocimientos bárbaros, por encima del promedio, muy por encima. Así se evidencia también en sus incursiones a otras ramas de la actividad humana. Logró ser Campeón Nacional de kendo, un deporte similar al esgrima pero con una espada de madera japonesa, cultivó su cuerpo a través del bodybuilding y fue compositor de obras de teatro No, músico además y titulado en Leyes en la Universidad de Tokyo, poeta, filósofo y candidato a Premio Nobel de Literatura.
Mishima ha sido considerado por muchos, incluso entre sus compatriotas, como un obsesionado ultraderechista que se oponía rotundamente a la imposición de un nuevo régimen 'liberal' en Japón tras la invasion estadounidense. Su caracter nacionalista extremo, siempre incitador a lo militar y a la entrega de la propia vida por un ideal que pretende conservar lo esencialmente japonés, ha sido interpretado por muchos como la demencia radical de un idealista suicida.

Tal vez se pueda estar en desacuerdo con la mentalidad de Mishima, pero lo que no puede dejar de reconocerse es su enorme talento, intelecto y espiritualidad insaciable. Quizá su verdadero mensaje consistía precisamente en ejercer un contrapeso 'con todas las fuerzas de nuestro ser' , a la incursión de un mundo materialista disfrazado con las sábanas de la paz y la igualdad, desde el punto de vista del autor. Puso fin a su vida el mismo en un acto ritual llamado
seppuku, normalmente mal conocido como el harakiri, como una muestra de respaldo a sus propios ideales en total desacuerdo con el gobierno de su país en 1970.
Otras muchas de sus obras, demuestran que no todo en él era un desmedido deseo e inclinación por la muerte, también muestra un profundo amor a la vida y a la belleza de la misma en novelas como
El rumor del Oleaje y
Sed de amor.